“No vayas detrás de mí, tal vez yo no sepa liderar. No vayas delante, tal vez yo no quiera seguirte. Ve a mi lado para poder caminar juntos.”
Proverbio Ute

El Amor: 17 (omega) - La Transfiguración






Escrito I
2ª parte - EL AMOR


17 (omega)- La Transfiguración

Un monje franciscano se acercó sentándose junto a mí.
—¡Bonito espectáculo! ¿Verdad?
―Sí
—le contesté—, esta es una noche en la que los astros se conjugan para hablarnos de la grandeza de nuestro Creador.
—¡Seguramente en una noche como esta, Dios se mostró en todo su magnitud en este monte!
—continuó.
―No lo dudes —le confirmé—, debió ser una noche que nunca olvidarían quienes con Él estuvieron. Fue la constatación de la gloria de Dios manifestada en el Maestro y la esperanza para una humanidad perdida en los laberintos de la ignorancia.

Volví a viajar en el tiempo…

Nuevamente el Maestro fue el primero en despertar, dormía poco, y sin embargo amanecía lozano. María de Magdala no se quedaba a la zaga y siempre era yo el último en despegarme del suelo.
Aún con los colores del amanecer reflejado en las nubes comenzamos a caminar.

Varios pensamientos cruzaban mi mente… ¿Hacia dónde nos dirigíamos? ¿A Nazaret, o a algunas de las aldeas junto al mar de Tiberiades? ¿Quizás Betsaida? Así vería a mi familia…
El Maestro los cortó diciendo:
—Vamos al monte Tabor, junto a Nazaret.
Nada dije y en un buen rato ya no volví a pensar.
El Sol quedaba a nuestra espalda mientras ascendíamos por el camino a la cumbre del monte Tabor. Desde su cima divisábamos las colinas donde se asienta la aldea de Nazaret. El Maestro se quedó un largo rato mirándolas.
Aprovechamos para acomodarnos en una choza, seguramente construida por pastores; estaba repleta de paja y nos haría más cómodo el lecho. María y yo nos ocupamos de prepararlo. Pedro mientras buscaba un poco de leña, así se lo pidió el Maestro, pues nos aseguró que la noche sería larga.

Sentados junto al fuego —Pedro era experto en conseguirlo— compartimos un poco de pescado seco. Hablamos sobre cómo se encontrarían los hermanos que se quedaron en Jerusalén. El Maestro nos tranquilizó, sabía que estando bajo la tutela de José de Arimatea nada les pasaría, éste conocía muy bien a los demás miembros del Sanedrín.

—Esta noche —nos comunicó Él— veáis lo que veáis no os turbéis.
―Nuestro Padre cuida a su rebaño esté donde esté.
―El Padre envió al pastor para conducirle a la Casa que tiene preparada para ellos.
―Aquí, en medio de la oscuridad, se mostrará en todo su esplendor y nos dará un poco más de Luz para alumbrar el camino al nuevo Hogar.

Nos miramos un poco perplejos, no acabábamos de comprender sus palabras.

Se levantó y nos pidió que permaneciéramos sentados, se alejó un poco de nosotros y permaneció en pie.

Ante nosotros la noche se hizo de día en la cumbre, a pesar de que la Luna llena aún no había salido. Vimos que un fuerte resplandor surgido del suelo ascendió hasta cubrir al Maestro por completo. Su luz cambiaba rápidamente de colores, convirtiéndose en un arco iris iridiscente. Cada vez circulaba con más premura alrededor de su cuerpo, tanto que se convirtió en un torbellino, una danza llena de luz viva ahora transformada en luminosidad blanca. Un rayo de luz emergía de su cabeza ascendiendo hasta perderse en el firmamento.

Nos quedamos absortos ante lo que estábamos percibiendo, toda nuestra piel estaba erizada, aun así una extraña paz se apoderó de nosotros.

Por un momento desapareció Él en la luz, y la luz con Él.
En lo que dura un relámpago en una tormenta volvimos a verle.
Contemplamos su rostro transfigurado, todo Él brillando como el Sol en su cénit, parecía no tener edad.
La luz ya no se encontraba fuera de Él, sino que parecía emanar de su interior.

Le sentí inalcanzable y a la vez más próximo que nunca.

—Hoy —mirándonos, comenzó a hablarnos— se ha abierto una puerta que permanecía cerrada eones.
―Hoy el Padre se ha unido a la Madre; el Cielo a la Tierra; la oscuridad se ha disuelto en la Luz.
―Hoy es el principio del fin de la ignorancia en el mundo.
―En poco tiempo volveré junto a nuestro Padre. No temáis, nunca más estaréis solos, pues lo que habéis visto es la promesa cumplida de mi Padre a su pueblo.
―La Nueva Jerusalén ya es una realidad, sólo espera que entréis en ella.
―Yo soy el Templo Vivo.
―Lo que Yo soy ahora, vosotros lo seréis.
―Un poco de tiempo y no me veréis, un poco más y permaneceremos juntos para siempre.
―Sólo hay un camino: hacer la Voluntad del Padre. Y Ésta es: “Amar al prójimo como a ti mismo”.

Él se acercó a nosotros. La paz que sentíamos crecía según se aproximaba, una paz que no era de este mundo.
Su Luz nos envolvió y nos sumimos en un dulce sueño.



Por medio de la etiqueta "Al Encuentro con El Maestro" podéis enlazar con anteriores entradas de los Escritos.

Escrito I
2ª parte... EL AMOR

Capítulos publicados
8 ..... La Hora del Viento
9 ..... El Mar de Galilea
10 ..... El Templo de Jerusalén
11 ..... Todo tiene su Tiempo y su Momento
12 ..... María de Magdala
13 ..... El Rostro de un Niño
14 ..... Por las Tierras de Judea
15 ..... Pedid al Padre
16 ..... Maayane la Samaritana
17 ..... (alfa) El Monte Tabor
17 ..... (omega) La Transfiguración

Próxima entrada: Escrito II... La Palabra

Ángel Khulman

4 Conciencias Opinan:

MAIA dijo...

Ángel me ha puesto la piel de gallina, más que nnguna otra narración.
Justo antes de lo que te mandé que son casi las mismas palabras, esto es sintonía y lo demás tonterías.
jajaj.

Un abrazo fratello.

Ángel Khulman dijo...

"La Nueva Jerusalén ya es una realidad, sólo espera que entréis en ella".
Él es alguien que ha dado unos pasos más en el camino. Simplemente nos muestra aquello que vive. Nos habla de un nuevo mundo donde los valores de esta sociedad serán trasformados, transfigurados y elevados a una vibración donde la dualidad "bondad, maldad" han dejado de tener sentido; donde el amor ha trascendido la etapa egoista y la Hermandad es moneda común.
Él, Cristo, no es patrimonio de unos pocos, en verdad importa poco el nombre que le demos, sí que seamos conscientes que es Amor mostrado como una cualidad, una frecuencia de luz que podemos hacer nuestra y compartirla, reflejarla por el Universo. El Amor no es patrimonio de nadie, es libre y vuela donde el viento, el espíritu, le lleve. Libre de todo -ismo, -ista; está en cada uno de nosotros esperando el instante de nuestro despertar, este despertar es el nuevo mundo.
Gracias S. Maia, de corazón. Y espero que tu piel haya vuelto a su estado original.

Un fraternal abrazo

El que todo lo ve y todo lo sabe dijo...

hola =D amigo me gustaria ayudarte de alguna forma , sobre la informacion que impartes =) estube intentando abrir un blog , lo cree aunque soy nueva en esto y no se mucho ^^ me podrias ayudar espero tu respuesta gracias =D

Jorge1270 dijo...

Hola "El que todo lo ve y todo lo sabe" soy Jorge1270, si me lo preguntas a mi, por supuesto que no me importaría ayudarte. Escribeme en en un correo personal lo que necesitas saber y te contestaré.

Un abrazo

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails

enlaces patrocinados

Todos los Artículos...

Entradas mas vistas de la Semana

Las 10 Entradas más leidas del blog

¡¡ Ahora ya puedes leerlo gratis en tu dispositivo móvil !!

Book Trailer "el secreto de tiamat"