“No vayas detrás de mí, tal vez yo no sepa liderar. No vayas delante, tal vez yo no quiera seguirte. Ve a mi lado para poder caminar juntos.”
Proverbio Ute

Neurogénesis: ¿Cómo Crecen las Nuevas Neuronas?



Durante mucho tiempo los científicos creyeron que la neurogénesis era imposible, pensaban que los adultos ya tenían todas las células nerviosas y que estas simplemente morían, no se regeneraban. Ahora sabemos que no es cierto, la neurogénesis existe, en la edad adulta continúan creciendo nuevas células. Una vez dilucidada esta cuestión, los neurocientíficos tienen otro reto por delante: ¿cuál es la función de las nuevas células nerviosas y cómo estimular su crecimiento? 

¿Por qué son tan importantes las nuevas células nerviosas?

Muchas de las células nerviosas que nacen se encargan de asumir las funciones de aquellas que han muerto. Sin embargo, la neurogénesis no es un mero proceso de reposición celular sino que es algo mucho más complejo.

Hoy conocemos que las neuronas que nacen son completamente diferentes de las neuronas maduras. De hecho, en el cerebro de un roedor, por ejemplo, solo el 50% de las neuronas que nacen viven lo suficiente como para llegar a madurar y cumplir funciones específicas dentro del cerebro. 

Cuando una neurona nace, no es capaz de conectarse con el resto y transmitir impulsos nerviosos, se necesita al menos un par de meses para que esa neurona crezca, migre y se integre en las redes neuronales ya existentes. 

Sin embargo, lo mejor de todo es que, a diferencia de las neuronas maduras, estas tienen una increíble plasticidad. Por tanto, muchos neurocientíficos creen que una de las funciones más importantes de las nuevas neuronas consiste en mantener la plasticidad cerebral, gracias a la cual el cerebro logra minimizar los efectos de lesiones funcionales o estructurales. 

De hecho, una revisión de la literatura científica publicada recientemente en la revista Trends in Cognitive Sciences indica que el crecimiento de nuevas células nerviosas mejora la adaptación al entorno. Estos investigadores se focalizaron en el crecimiento de nuevas células en el área del hipocampo, una zona relacionada con la memoria y el aprendizaje. 

En práctica, las nuevas células nerviosas parecen servir para afinar el trabajo del hipocampo cuando debe reaccionar ante determinados estímulos del medio ambiente, sobre todo cuando debe buscar experiencias placenteras o evitar situaciones estresantes. Por consiguiente, estas células ayudarían a optimizar la respuesta de la persona.

Sin embargo, lo más curioso es que un estudio realizado en ratones desveló que las experiencias positivas y placenteras, como el ejercicio y el sexo, estimulan el crecimiento de las células nerviosas, mientras que las experiencias estresantes, como la falta de sueño y de comida, conducía a la muerte de neuronas.

Los investigadores consideran que la neurogénesis nos ayuda a afrontar las situaciones estresantes. De hecho, no es casualidad que las personas con un mayor número de células nerviosas también tengan un mejor desempeño cognitivo y muestren niveles más bajos de ansiedad, mientras que una disminución de estas células en el hipocampo no solo afecta la memoria y el aprendizaje sino también nuestra capacidad para afrontar el medio, conduciéndonos a respuestas más desadaptativas que generan aún más estrés.

¿Cómo podemos aplicar estos resultados a la vida práctica?

La neuropsicología no es algo abstracto sino que tiene profundas implicaciones para la vida diaria. El crecimiento de células nerviosas mejora nuestra plasticidad cerebral y nuestra capacidad de adaptación al medio, por lo que es importante que asumamos estilos de vida que estimulen la neurogénesis. ¿Cómo hacerlo?

- Haz ejercicio físico. Se ha demostrado que las personas que corren con regularidad tienen una mayor neurogénesis.

- Practica la meditación. La meditación provoca cambios en las funciones cerebrales y genera un estado de bienestar por lo que también es beneficiosa para promover el crecimiento de nuevas neuronas.

- Aprende cosas nuevas. Los nuevos aprendizajes, que representen un reto, no solo estimulan la curiosidad sino también la génesis de nuevas neuronas. 


Fuentes:
Opendak, M. & Gould, E. (2015) Adult neurogenesis: a substrate for experience-dependent change. Trends in Cognitive Sciences; 19(3): 151–161.
Redolar, D. et. Al. (2013) Neurociencia Cognitiva. Madrid: Editorial Médica Panamericana.

El Subconsciente, el que Manda


[...] La mente subconsciente almacena todos y cada uno de los recuerdos de nuestra vida. Su función es protegernos [...]

Podemos hablar de tres estados de la mente: el consciente, el inconsciente y el subconsciente. Este post se lo voy a dedicar al subconsciente.

Nuestro subconsciente es muy poderoso, controla el 90% de nuestra capacidad cerebral. La mente subconsciente es la que se encarga de los procesos automáticos del cuerpo y aunque no lo parezca es mucho más importante que la mente consciente.

Generalmente tendemos a confundir el subconsciente con el inconsciente. Voy a ilustrarlo con un ejemplo: si una persona recibe un golpe fuerte en la cabeza se dice que "perdió el conocimiento" que "está inconsciente", lo cual revela que no esta al tanto de la información exterior, de lo que ocurre en el exterior, sin embargo, el subconsciente si esta presente, el corazón sigue latiendo, los tejidos regenerándose y los sentidos captando información aunque subconscientemente. El subconsciente siempre esta presente ya sea que la persona esté dormida, despierta, consciente o inconsciente.

La mente subconsciente almacena todos y cada uno de los recuerdos de nuestra vida. Su función es protegernos, no es inteligente y no sabe proceder de forma lógica así que actúa rápidamente para protegernos.

Todos conocemos a alguien que tiene fobia a hablar en público, esto es debido a que su mente subconsciente asocia miedo a quedar expuesto al ridículo, entonces su mente inconsciente aprende por repetición, es decir, que probablemente hubo una etapa en la vida de esa persona lo pasó mal delante de personas y la mente subconsciente asoció el estar frente a personas con esas sensaciones malas. Imaginemos que esa persona salió a la pizarra de pequeño y todos se burlaron de él, es probable que su mente subconsciente comenzase a asociar: “hablar delante de gente = quedar en ridículo”, por lo tanto, para que esto no le haga daño emocionalmente, la mente subconsciente asocia malas sensaciones al estar hablando en público, así evita el problema.

Por eso, cuando en coaching, por ejemplo, nos ponemos una meta, un objetivo a conquistar, es importante saber que aunque nos pongamos a trabajar con toda la fuerza de nuestra voluntad, y con todo ese diez por ciento de capacidad cerebral que puede usar nuestra mente consciente, para lograr nuestra meta es importante primero trabajar con el subconsciente.

Seguramente comenzarás a darte cuenta por qué en muchas oportunidades de la vida, uno se dice a sí mismo: "ahora voy a ir hacia el norte" y termina yendo hacia el sur. Otro ejemplo: “Una persona que desea estar sana y tener buena salud”, sin embargo, en su subconsciente puede estar grabado otro mensaje: “le gusta mucho que le cuiden y mimen y esto sólo lo logra cuando está enfermo”.

El trabajo que tenemos que hacer con el subconsciente es el de limpieza. Limpieza de toda esa información que nos está limitando y que fuimos introduciendo en ella desde pequeños de manera inconsciente. Cuando ya esté limpia, podemos empezar a llenarla de consciente y según lo va integrando hará que seamos más auténticos, disminuyendo en gran medida ese “ego protector” que nos hace funcionar de manera tan automática y lo más importante se volverá un colaborador, será nuestro mayor aliado para conseguir aquellas metas que nos proponemos.

Las Trampas del Ego


Domar tu ego significa dejar que éste actué solo cuando sea necesario.

Esta vez hablaremos sobre el EGO… ese con el cual nos encontramos luego de iniciar nuestro camino espiritual. Vamos Allá.

El ego ha sido y seguirá siendo por unos buenos años más, uno de los grandes desafíos de toda persona que inicia el camino espiritual. Existe una polaridad opuesta entre los objetivos de una persona espiritual y los objetivos del Ego.

El ego, nace de una palabra latina que simplemente significa “YO”. El ego marca e individualiza a una persona o ser. El ego indica y oficializa que existe un YO al cual atender y poner atención.

¿Cual es realmente el propósito del ego?

Realmente todos los seres vivientes tienen un ego, puesto que el ego también se identifica con la personalidad de un ser. Por esta razón, no solo las personas tenemos un ego, también los animales y todos los seres que puedan expresarse hacia los demás.

El propósito del ego, desde los primeros inicios de la evolución, es más que nada, ser una especie de protección en un mundo desafiante y poco amistoso. Supónganse ustedes una manada de leones, cada cual con su propio ego. En dicha manada, rige una ley, la ley del más fuerte. Quien tenga la personalidad y cuerpo físico más fuerte se podrá elevar sobre el resto y gozar de una efímera y temporal superioridad. Y a quien esté en dicho puesto, se le respetará, se le hará caso en lo que decida e incluso se le tendrá miedo. Por esta razón, el ego en su etapa inicial y bestial fue una protección para quien poseía el ego más fuerte de todos.

Este ejemplo, es lo que ha sido y fue el propósito del ego en sus primeros comienzos. Este propósito también se aplica a los individuos de las sociedades y grupos de personas donde existen relaciones sociales.

Evidentemente, nosotros los seres humanos, la mayoría no vivimos bajo una “Ley del más fuerte” (aunque hay algunos que si) pero si bajo una de la competencia continua que es a la que nos lleva el sistema actual de la sociedad.

El ego por tanto, para nosotros, se identifica con los siguientes aspectos, con nuestra apariencia física, nuestra personalidad, nuestras posesiones materiales y nuestros logros personales.
Y además de esto, existe un aspecto muy importante para el ego. Esto es lo que yo conozco como “Sentido de importancia”.

Este sentido de importancia del que les hablo, es básicamente que tan importante se siente nuestro ego en el grupo social donde nosotros pertenecemos. Y para quienes tienen un gran ego que alimentar, este sentido de importancia es de vital relevancia pues es necesario que siempre esté lleno y rebosante como un vaso de agua.

Si lo piensan bien, este llamado, “Sentido de importancia” es lo que en realidad, motiva a muchas personas a hacer lo que hacen. El sentido de importancia motiva desde las madres a hacer un buen almuerzo para su familia, hasta motivar a peligrosos delincuentes en busca de fama y reconocimientos entre sus pares. Un ejemplo de esto es, el caso de una madre que se esmera en hacer un buen y delicioso almuerzo para su familia… Si el almuerzo les gusta a sus hijos, entonces estos se lo dirán y se lo agradecerán (así deberían hacerlo), por lo tanto, la madre se sentirá útil e importante, por lo que seguirá esmerándose por hacerles bien a sus hijos y a su familia agradecida.

En el caso de un delincuente, el sentido de importancia también funciona y motiva a la persona a realizar cosas que lo hagan resaltar entre sus pares (cosas limitadas a su sistema de valores y principios). Por esta razón, para el delincuente realizar un asalto en el que salga “victorioso” y que más encima, que éste llegue a salir en los periódicos y noticias es para él, algo que llena su sentido de importancia, por lo cual, es una de las razones para seguir haciéndolo…

Dicho esto, todos tenemos este sentido de importancia, con la única diferencia que quienes tienen un ego hambriento buscan llenarlo a más no poder, mientras quienes tienen un ego domado o moderado, solo les importa que su sentido de importancia esté cargado pero no necesariamente lleno y rebosante.

Si piensan en los aspectos que engloba el ego (nuestra apariencia física, nuestra personalidad, nuestras posesiones materiales y nuestros logros personales) se darán cuenta que son meras cosas temporales y superficiales. Ninguno de estos aspectos es trascendental y duradero como nuestra esencia, el alma o nuestro espíritu. Por esta razón, el principal y más grande desafío para todo aquel que inicia el camino espiritual es domar su ego.

Cabe destacar que el ego siempre existirá, nosotros en esta realidad física y material no podemos vivir sin un ego. Ya que esta conforma una parte de nuestra existencia actual. Lo que sí se puede hacer es domar al ego. Que este no busque darse más importancia de la que debe y que solo actué más de la cuenta cuando el entorno así lo requiera.

Existen dos grandes exaltaciones del ego, una de ellas es el egocentrismo y la otra es el egoísmo. Ambas son una dificultad para el camino espiritual.

En el artículo, “El Fluir del Universo” desarrolle la idea de cómo compartir nuestros conocimientos y la información que manejamos nos ayuda a crear sincronicidades (conocidas comúnmente como coincidencias o causalidades) favorables que nos ayudan en nuestras vidas. Por lo tanto, si queremos una vida armoniosa y una ayuda, tenemos también que ayudar a los demás. Y eso también involucra nuestros conocimientos y ser un canal de ellos para las personas, ayudar a los demás a través de nuestro conocimiento. Por esto, el egoísmo es una piedra en el zapato para quienes tenemos intereses espirituales.

Para qué decir del egocentrismo… esta es una necesidad extrema de llenar el sentido de importancia! El egocentrismo hace creer a la persona que siempre tiene la razón y que sus ideas y acciones son más importantes que las de otras personas, cosa que es un gravísimo error! Puesto que todos somos tan importantes en esta creación… que somos como un músico de una orquesta donde, si falta uno, la canción no se tocará bien. Ya que Todos tenemos nuestra parte, somos una pieza importante, única e irremplazable de canción de la vida en esta creación.

El ego además, también se interpone en nuestro camino espiritual puesto que busca objetivos distintos a los que busca una persona espiritual. Alguien que se considera persona espiritual está buscando vivir en armonía con el mundo, acercarse más a Dios, al Amor, Ser mejor persona y crear entre todos, una consciencia de unidad-hermandad donde por fin todos nos reconozcamos como uno. Pues en la consciencia de unidad nos damos cuenta de que en definitiva, todos somos uno, no estamos separados y todos somos el reflejo de todos a la vez, co-creando esta realidad.

Es por esto que, si la persona espiritual busca crear esa consciencia de unidad, el ego por su parte busca separase de ello, y hacer que todo gire en torno a él. El ego crea barreras y divisiones donde no las hay, clasifica a los demás, y se clasifica a sí mismo como mejor o peor que los demás (Egos). También se identifica con nuestra temporal y efímera existencia humana, hace creer a muchos que, “Nosotros somos este cuerpo”, cuando la verdad es que “Nosotros solo tenemos este cuerpo”, pero no lo somos, nuestra esencia no es material, es espiritual, es energía, es Alma. Y es por esto básicamente que el ego es la polaridad opuesta del espíritu, pues solo se identifica con lo material y superficial.

Cuando la persona en su camino espiritual se topa con su ego, entonces surge una lucha entre su espíritu que desea aflorar y ser tal cual como es, y su ego que lo limita y lo enclaustra en su superficialidad. Es aquí cuando surgen algunos tipos de egos no totalmente domados que intentan engañar a la persona haciéndole creer que su ego no les afecta en su camino.

Uno de estos egos, es el que intenta controlarlo todo! Incluso hasta lo que pensamos… Que, nuevamente empieza a clasificar desde nuestras emociones hasta nuestros pensamientos, todo lo clasifica en bueno o malo, e intenta eludir aquello que considera “malo” como la rabia, la tristeza, el odio, etc.

Que nos reconozcamos como personas espirituales no significa que no podamos sentir emociones como esas. Puesto que si esas emociones están ahí, por algo es y por algo se nos presentaron, para que descubramos sus causas, solucionemos o sanemos nuestras heridas y luego las liberemos. Así damos un paso más en nuestro camino espiritual. Ya que, ignorar todas esas emociones consideradas como “negativas” no es lo correcto, a veces estas no resultan ser tan negativas como parecieran, pues nos hacen aflorar cosas, temas personales antiguos, heridas del pasado que deben sanarse, tristezas, etc.

Otro tipo de ego es el ego orgulloso. Ese que se cree superior al resto y que difícilmente acepta sus errores. Este tipo de ego es ignorante de las consecuencias y a veces, daños que produce en los demás. Tal vez intenta hacerlo todo bien, pero se ciega en su orgullo y no ve cómo hacer las cosas correctamente para que sus acciones no dañen a los demás. Suele suceder que este tipo de ego rara vez se inclinara a pedir perdón por sus errores. Preferirá seguir tercamente en su error ignorando las consecuencias de estos. No se da cuenta de que aceptar sus errores no los empequeñecerá, al contrario, los hará crecer y serán más respetados por los demás. Eso es lo que realmente los hará grandes, no encerrarse en su orgullo y renegar de sus errores.

Otro tipo de ego bastante especial, es el “ego espiritual”. Este tipo de ego es una mezcla de muchas cosas, en este la persona que se considera espiritual, cree tener un ego domado, pero sin darse cuenta cae en una clasificación de quienes tienen“más desarrollo espiritual”… donde, quien ha hecho más iniciaciones de terapias, quien ha hecho más cursos y trabajos de este tipo vendría a ser más avanzado que el resto. Por lo tanto, los demás también tendrían que respetarlo y considerar sus opiniones.

Quienes tienen este tipo de ego, generalmente caen en trampas del ego como por ejemplo, clasificar a quienes hacen Reiki y quiénes no. Quienes hacen determinada terapia y quienes no… Si verdaderamente el objetivo espiritual es acercarse al Amor, a Dios y a la consciencia de Unidad, ¿qué importancia tiene en esto cuantos viajes astrales a realizado alguien?

Curiosamente hace bastante tiempo atrás, vi la publicación de alguien donde según él, indicaba cómo abrir supuestamente el tercer ojo… Yo lo único que le pregunte fue, y es acaso este el fin último? Él me respondió: “No.”… pues claro que no lo es! Abrir el tercer ojo, hacer viajes astrales y cuanta cosa más no es el fin, no es ningún objetivo en nuestro camino espiritual… no lo debería ser. También me sucedió cierta vez, que una persona me contaba sobre alguien que supuestamente podía hacer hartas cosas de este tipo… y de pronto, esta persona me dice “El hombre del que te hablo tenía mucho poder”… yo la quede mirando y le dije: y??… y qué con eso?. Le respondí eso porque el fin del camino espiritual no es ese, sino acercarnos al Amor, a Dios y a la consciencia de Unidad. Toda otra actividad también la puedes hacer pero no hay ninguna necesidad de que la andes divulgando puesto que puedes caer en una trampa del ego espiritual que busca diferenciarse con el resto.

Así como los grandes Maestros espirituales, estos no usaban sus poderes espirituales simplemente para divertirse, los usaban solo cuando fuera estrictamente necesario y para generar una enseñanza trascendental en quienes la presenciaban. Hacer uso de estos poderes y otras cosas en otras circunstancias es fácil que sea solo por razones del ego no por el espíritu.

Caer en esta trampa del ego espiritual descarrila nuestro camino espiritual y nos hace entrar en una sutil competencia con los demás. Y donde haya competencia, siempre estará el ego presente, el que necesita ser importante y superior que el resto. Donde haya competencia no se puede lograr la consciencia de Unidad.

¿Tendrá entonces después de todo esto alguna utilidad el ego? Si la tiene, pero solo después de domar a tu ego. Domar tu ego significa dejar que éste actué solo cuando sea necesario. Recuerda que nuestro ego fue concebido en primera instancia como una forma de protección en un mundo físico poco amistoso. Por lo que si tú estás disfrutando un momento con tus amigos cercanos, con tu familia, en un entorno que es meramente amistoso, tu ego debe estar domado, tranquilo y calmado para que aflore lo que realmente eres Tú! Para que las cualidades de tu espíritu sean reflejadas en el mundo y vistas en ti, para que enriquezcas al mundo a través de tu espíritu. En una situación así no tiene sentido liberar al ego pues el entorno es amoroso y amistoso.

Pero en ambientes desafiantes y poco amistosos, el ego domado te puede proteger. Solo imagina un ambiente de vendedores, donde la competencia es feroz y todos quieren vender o convencer al cliente de que les compren. En ese entorno fácilmente los demás egos serán agresivos, incluso despiadados capaces de hacer cualquier cosa por vender. Por lo que, si te ves en un ambiente así, el ego domando puede salir y protegerte, puede cumplir su función básica que era cuidarnos en un ambiente hostil como en los orígenes de los tiempos.

Si necesariamente te veras enfrentado a entornos así, entonces tu ego será de utilidad. Muy distinto es tener un ego fuerte y domado, que tener un ego grande y hambriento, difícil de domar, que pide alimento a cada momento. Para domar tu ego, primeramente debes dejar de identificarte con él y asimilar que nosotros, antes que el cuerpo, somos espíritu. Y que el ego solo es parte temporal de la materia, algo que es pasajero.

Nuestros egos necesitan sentirse importantes, necesitan tener su sentido de importancia cargados pero no vacíos. Por lo que si haces un trabajo de auto-conocimiento, intenta observar las cualidades sutiles de tu espíritu y hacerlas conscientes. De esta forma, saber tus cualidades dará alimento necesario a tu ego para sentirse importante pero sin que este se desborde.

También intenta buscar la unidad entre las personas antes que la competencia. Hacer esto hace que tu ego se calme puesto que valora la importancia de los demás egos y al mismo tiempo, les otorgas sentido de importancia. Es algo que funciona de forma reciproca en todo tipo de grupos sociales.

Bueno amigos, un último punto del que quiero hablarles es el de las heridas del ego. Inevitablemente, aún cuando el ego pueda estar en gran parte domado, existirán situaciones donde otros egos dañaran al nuestro. En situaciones así debemos permitirnos sentir rabia, enojo y todas esas emociones también calificadas por el ego como “negativas”. Pero el objetivo de permitirse sentir esas emociones es sanar o solucionar un conflicto que nos provoco esa herida y liberar esa emoción. Porque toda emoción reprimida por mucho tiempo en nosotros, tarde o temprano nos desequilibrara y nos llamara la atención con aparición de una enfermedad de causa emocional. Por ello, lo mejor es hablar de nuestras emociones, hablarlo a los arboles, a los amigos, y si incluso es posible, hablarlo con la persona involucrada en el conflicto.

Recuerda que en tu camino espiritual, tu ego debes domar. Ocurrirán ocasiones donde lo logres, pero también habrán otras donde tu ego se te escapará de las manos, y éste se sentirá dolido. En ese momento…no dejes que tu ego te controle…en ese momento tu ego está como un niño pequeño reclamando por atención.

Si tu ego se siente dañado, seguramente lo que él quiere es dañar o tratar mal a quien lo lastimo (la ley del más fuerte)…pero eso no es en el fondo lo que tu deseas. Has esa distinción entre lo que tú verdadero ser (El espíritu) desea, y lo que tu ego desea y quiere hacer. Si tu ego siente rabia contra alguien, pero en el fondo, tu no deseas hacerle daño, sacia entonces a tu ego tratando mal, liberando toda su rabia contra algo, un objeto que represente momentáneamente a esa persona, pero no la sea. Cuando tu ego se haya saciado, entonces tu verdadero ser podrá resurgir y tratar a la persona como realmente tu deseas, sin rabia, sin rencor ni enojo. Sentir rabia está totalmente permitido, lo importante es poder liberarla de una forma armoniosa sin dañar a nadie en lo posible.

Recuerda también que todos los conflictos con nuestro ego son temas internos que debemos trabajar, de forma que cada uno de ellos nos viene a dar una luz hacia donde debemos poner nuestra atención a la hora de avanzar en nuestro propio camino espiritual.

Compartido por Marcelo de tuespadamental.com

Ser la Fuente


[...] No busques afuera...
porque cuánto más pidas, más necesitarás después.
Busca dentro de ti,
permaneciendo en total silencio.
Solo dentro de ti puedes encontrar lo que te hace falta...
solo dentro de ti puedes hallar amor.
Y cuando te llenas de amor, de tu propia esencia,
dejas de pedir afuera,
dejas de ser un mendigo y te conviertes en la fuente. [...]



Camino al Despertar

Ho’oponopono: Qué es y Cómo se Practica


Ho’oponopono, una milenaria técnica de sanación basada en el amor.

Ho’oponopono es una técnica de resolución de problemas que pone el acento en nuestra propia mente como generadora de las circunstancias que nos toca vivir. Para no extenderme demasiado, lo único que diré aquí acerca de su origen es que era utilizada por los sacerdotes de la antigua cultura hawaiana.

Ho’oponopono propone que somos ciento por ciento responsables de nuestras experiencias, que cada situación que vivimos responde a nuestros propios pensamientos y creencias, en muchos casos inconscientes.

Cualquiera de nosotros estaría naturalmente dispuesto a asumir cierto grado de responsabilidad en muchas de las situaciones de nuestra vida. Por ejemplo, muchas de nuestras experiencias ocurren precisamente porque nosotros mismos decidimos actuar de una determinada manera. Nuestra responsabilidad en esos casos es evidente.

En otros casos, sin embargo, nuestras experiencias son la consecuencia de lo que otras personas hacen, muchas veces sin que hayamos interactuado previamente con ellas. En estos casos normalmente no nos sentimos responsables de lo que sucede.

Y hay otros eventos acerca de los cuales nos resistiríamos todavía más a reconocernos involucrados, tales como el mal tiempo, la marcha económica de nuestro país o la aparición de una nueva enfermedad.

Nuestro “sentido común” nos permite discernir claramente aquellas circunstancias que dependen de nosotros de aquellas que suceden sin que podamos hacer algo por provocarlas o evitarlas.

Sin embargo, Ho’oponopono propone que somos ciento por ciento responsables de cada situación que nos ocurre o que simplemente observamos a nuestro alrededor. Incluso de cualquier evento del que tengamos conocimiento.

Esta idea contradice la lógica más elemental que hemos aprendido y que es normalmente aceptada en nuestra sociedad. Aun así, a muchas personas nos ha parecido que el enfoque de Ho’oponopono acerca de la realidad es interesante y útil, y sentimos que la práctica de esta técnica ha cambiado para bien nuestra realidad exterior y también la manera en que pensamos, actuamos y nos relacionamos.

¿Somos responsables de cada cosa que sucede?

A cualquier persona que tome contacto con Ho’oponopono puede parecerle exagerada, o simplemente falsa, la propuesta acerca de que seríamos responsables de todos y cada uno de los eventos que suceden a nuestro alrededor.

Lo que Ho’oponopono afirma obviamente no puede demostrarse. En todo caso quien busque una confirmación racional encontrará todo tipo de argumentaciones lógicas que niegan su responsabilidad sobre muchos hechos o circunstancias que forman parte de su realidad.

Sin embargo, cualquier razonamiento lógico, por más impecablemente que sea planteado, sólo llegará a conclusiones correctas si es que partió de premisas ciertas y verdaderas.

Por ejemplo, las primeras personas que propusieron que la tierra podría ser redonda se enfrentaron a todo tipo de refutaciones lógicas de los “sabios” de la época. Estos argumentos “científicos” sostenían que la tierra debía ser plana, ya que si fuera redonda los océanos se escurrirían por la superficie de la esfera, y los objetos, incluidas las personas, que no estuvieran en la parte “superior” de la esfera, inevitablemente se caerían también. Estos razonamientos eran formalmente correctos e impecablemente lógicos. Pero la conclusión a la que conducían (que la tierra sólo podía ser plana) era falsa porque no se conocía aún la Ley de la Gravitación Universal, que explica que la Tierra ejerce una fuerza dirigida hacia su centro sobre cada objeto en su superficie, y que es esta fuerza la que mantiene a cada cosa en su lugar.

Y aquí es donde podemos intuir que se abre un espacio para plantearnos una duda razonable acerca de nuestro “sentido común” y de nuestras interpretaciones sobre la realidad y su funcionamiento.

Habitualmente aceptamos que la realidad “exterior” no está conectada con nuestro mundo “interior”, sino que es un escenario rígido, sobre el que tenemos muy poco control y al que tenemos que ajustarnos.

Pero podríamos imaginar que la realidad es mucho más flexible y compleja de lo que creemos habitualmente. Que de alguna manera que no nos resulta muy evidente todavía, la realidad que vemos responde constantemente a nuestros pensamientos, creencias y expectativas. Y que todos colaboramos al mismo tiempo en la creación de la realidad, que todos la estamos co-creando.

Ho’oponopono propone que yo soy ciento por ciento responsable de todo lo que sucede en mi realidad, aún de las noticias que recibo a través de la televisión, porque fue mi propia mente la que convocó a todos esos eventos a formar parte de mi realidad.

Una pregunta que surge inmediatamente es: ¿entonces yo soy culpable de todo lo malo que sucede en el mundo? La respuesta, obviamente, es “no”. Es evidente que si yo dejara de estar en este mundo, seguiría habiendo terremotos, guerras y todo tipo de catástrofes.

Pero la práctica de Ho’oponopono sí me permitiría contribuir a mejorar cualquier situación que perciba como un evento desagradable, aunque suceda en un país lejano. Y la vía que Ho’oponopono propone es la sanación de mi propia mente.

Claro que las demás personas también son ciento por ciento responsables por sus propias experiencias. Esto quiere decir que si vemos a nuestro alrededor a alguien que está pasando por una situación difícil, es evidente que no fuimos nosotros los que le creamos ese problema. Esa persona es responsable de su propia realidad, de la misma manera que nosotros somos responsables de la nuestra.

En esos casos nuestra responsabilidad se limita a haber “invitado” a esa persona a formar parte de nuestra realidad. Y esa persona aceptó nuestra “invitación”, por decirlo de alguna manera. El proceso de creación de la realidad es compartido por todos. Sería un verdadero proceso de co-creación.

Sin embargo, cada vez que sanamos una parte de nuestra mente, nuestra evolución individual le sirve además a todas las otras personas. Todos somos uno, nuestras mentes estarían unidas, de manera que cualquier progreso individual es un progreso de todos. Cualquier aspecto de nuestra mente que cada uno de nosotros consigue sanar, es un logro compartido con todos los demás.

Cómo aplicar Ho’oponopono para crear una realidad mejor

Muchas veces actuamos como si la realidad “exterior” no estuviera conectada con nuestro mundo “interior”, como si se tratara de un escenario rígido que sólo podríamos modificar a través de alguna acción. Nuestro sentido común normalmente confirma esta interpretación y tal vez nos sugiera una estrategia o plan de acción para alcanzar nuestras metas, pero sólo aquellas que considera “razonables”, que estima que están a nuestro alcance.

Ho’oponopono, en cambio, propone que cada situación que vivimos responde a nuestros propios pensamientos y creencias. Y que podemos modificar la realidad de manera deliberada, sin tener que ajustarnos a las limitaciones que nuestro “sentido común” (que nuestro ego) pretende imponernos.

Sin ir demasiado lejos, la práctica de la oración, tal como la proponen todas las religiones, es una manera de alterar la realidad desde nuestro interior, a través de una actividad mental. Esto es normalmente aceptado por muchas personas.

Y la práctica de Ho’oponopono es en todo similar a la actividad de orar.

Ho’oponopono puede aplicarse frente a cualquier situación que nos resulte desagradable. Puede ser un conflicto con otra persona, una emoción negativa (angustia, tristeza, ira, rencor), un problema laboral, una carencia material, etc. Incluso puede aplicarse a los problemas de salud, pero sin olvidar que es necesario consultar siempre al médico y seguir al pie de la letra el tratamiento que nos recomiende.

En su forma más sencilla, la práctica de Ho’oponopono consiste en repetir mentalmente “Lo siento, te amo” cuando vemos o experimentamos una situación que nos disgusta.

Al decir “Lo siento, te amo” nos estamos dirigiendo a la Divinidad (a Dios, si nos resulta un concepto más familiar), y le estamos expresando que lamentamos haber utilizado nuestro infinito poder creador para atraer a nuestras vidas una situación desagradable. Y le estamos expresando nuestra gratitud por sanar la parte de nuestra mente que atrajo esa situación.

En vez de sólo decir “Lo siento, te amo”, podemos completar esa sencillísima oración de la siguiente manera: “Lo siento, por favor perdóname, te amo, gracias”. El sentido sigue siendo el mismo: reconocemos nuestra responsabilidad en relación con lo que sucede y agradecemos la sanación de nuestra mente.

Es importante notar que lo que pedimos es que nuestra mente sea sanada. No estamos pidiendo que el problema sea resuelto. Es que de acuerdo a Ho’oponopono, la aparición del problema es la consecuencia de algo que está presente primero en nuestra mente y que requiere ser sanado. En cambio, al orar normalmente pedimos un cambio exterior sin sentirnos necesariamente involucrados en la aparición del problema.

Otro aspecto interesante de la práctica de Ho’oponopono es que no tratamos de identificar qué es lo que hay en nuestra mente que contribuyó a la aparición del problema. Nos limitamos simplemente a pedir a la Divinidad que sane nuestra mente y a expresarle nuestra gratitud.

Desde el pensamiento consciente es bien poco lo que sabemos acerca de la totalidad de nuestra mente. Lo que podemos percibir es sólo el interminable discurso de nuestro ego, esa sucesión de pensamientos que parece no terminar nunca. Pero hay procesos mucho más profundos e inconscientes de los que nada sabemos y que muchas veces nos condicionan y limitan.

Por eso le pedimos asistencia a la Divinidad, porque no podríamos por nosotros mismos identificar y sanar los elementos de nuestra mente que están convocando los problemas que a veces nos toca enfrentar.

Aquí, lo más importante

Dejo para el final lo que considero más importante y que sólo puede entenderse bien luego de tener una visión general de Ho’oponopono.

Para que haya un cambio real en nuestras vidas debe haber un cambio emocional profundo en nuestras mentes y en nuestros corazones.

No es muy realista creer que si aplicamos Ho’oponopono o cualquier otra técnica de manera mecánica o rutinaria, se producirán automáticamente cambios importantes en nuestra realidad de cada día.

Hay dos emociones muy importantes que Ho’oponopono nos ayuda a desarrollar y sostener: arrepentimiento y gratitud.

Frente a cada situación desagradable que nos toque enfrentar debemos sentir verdaderamente que la hemos atraído a nuestras vidas. Debemos experimentar realmente esa emoción. La llamo aquí arrepentimiento, a falta de una palabra mejor. Pero a toda costa quiero evitar cualquier confusión con la culpa o los remordimientos.

Pero si le estamos pidiendo perdón a la Divinidad es que sí cometimos un error. Y al pedirle perdón es imprescindible sostener por un momento en nuestra mente la idea de que las cosas salieron mal debido precisamente a ese error que cometimos.

Al pedir perdón debemos comprender que teníamos otras opciones. Y es natural que lamentemos que las cosas nos hayan salido involuntariamente mal, sin que esto nos conduzca a sentirnos culpables.

Algunas ideas simples nos pueden ayudar a sostener el arrepentimiento sin caer en la culpa. Es evidente que todos estamos embarcados en un proceso de aprendizaje y evolución, por lo que estos errores, aunque se repitan una y otra vez, son inevitables. Entonces no hay razón para sentirnos culpables. Y además, la culpa no está justificada en estos casos porque no hemos obrado mal de manera intencional, sino que normalmente son aspectos inconscientes de nuestra mente, sobre los que no tenemos control, los que atraen situaciones desagradables a nuestras vidas, sin que nosotros hayamos aprendido aún cómo evitar este proceso.

La otra emoción muy importante que debemos experimentar al practicar Ho’oponopono es la gratitud.

Le damos las gracias a la Divinidad por la sanación de nuestra mente (¡nada menos!).

Pero también podemos sentir gratitud por la oportunidad que se nos presentó, en la forma de un problema, para poder evolucionar.

Nuestra vida rápidamente comenzará a reflejar, con hechos concretos y felices, los cambios positivos que sucedan en nuestra mente. Y cada novedad feliz en nuestras vidas será algo muy fácil de agradecer. ¡Ojalá no nos olvidemos de hacerlo!

Y podemos también agradecer profundamente el haber recuperado la capacidad olvidada de crearnos una vida mejor, de manera consciente y deliberada. Y no sólo para nosotros, sino también para nuestros seres queridos y para todas las personas que nos rodean.

Axel Piskulic

Cambio de Percepción


La culpa viene siendo una de los grandes problemas de la percepción humana en nuestra actual sociedad. Comprender el perdón nos lleva a experimentar un gran paso hacia el crecimiento espiritual.

No te engañes. Si sigues sufriendo, si te sientes víctima del mundo o de alguna persona en concreto, si por dentro estás juzgando o atacando a lo que ves… no has perdonado. El perdón se caracteriza fundamentalmente por sus efectos: paz interior y liberación de los hechos y las personas. Puede que pienses que has hecho un buen número de visualizaciones, o que hayas llorado algo tan intensamente que te de la sensación de que el perdón ya esté concluido. Sin embargo, el perdón no se define por el esfuerzo realizado ni por la cantidad de sufrimiento que hayas expresado. Se define por sus efectos liberadores, y estos suceden solamente cuando en la profundidad de tu mente se asienta un verdadero cambio de percepción.

UNA DECISIÓN AL CAMBIO

Según somos, así vemos el mundo, y según vemos el mundo, así creemos ser. Esto se debe a que, en realidad, y tras la apariencia de un cuerpo, una serie de disfraces sociales y una batería de recuerdos personales, lo que somos es conciencia pura. La conciencia se define por ver. El “modo de ser” de un punto de conciencia concreto no es otra cosa que un particular modo de ver o percibir al que habitualmente llamas “yo”.

¿Cuál podría ser el motivo para desear cambiar mi modo de ver/ser? Primero de todo, uno tendría que aceptar la idea de que, efectivamente, según mi modo de ver, siento de un modo u otro, por lo tanto soy el responsable de mis propios sentimientos. Además, es preciso haberme percatado de que dispongo de la capacidad natural intrínseca de cambiar esos programas y patrones mentales que organizan mi modo de ver y que causan mi malestar. Por último, es necesario reconocer que con el modo de ver actual experimento sufrimiento de diversos modos. Y no estoy dispuesto a conformarme ¿porqué hacerlo si está en mi mano cambiarlo? 

Para cambiar de un modo natural deben encajar tres factores: es razonable, es posible y es mi voluntad. La misma experiencia del cambio de percepción te hará saber además que es el único modo auténtico de hacer un beneficio sustancial y profundo a ti mismo y a tu entorno en cualquier situación de conflicto.

El modo de ver y de verme responde a mi mentalidad. Si hablamos de un cambio de mentalidad, estamos hablando de un cambio profundo, y por supuesto tu “mente programada” o ego intentará una y otra vez evitar que tú realices ningún tipo de cambio interno, impulsándote más bien a todo tipo de esfuerzos e intentos proyectados a lo externo

El perdón comienza por esta disposición al cambio como una actitud estable. Desde la humildad de comprender que algo debo de estar percibiendo mal, ya que experimento sufrimiento y además hago sufrir a los demás, me veo con el suficiente poder como para cambiar mi interior y decido hacerlo. Bien, todavía no sabemos cómo vamos a cambiar, pero ya hemos dado el primer paso: estamos dispuestos a ello.

Una actitud humilde

En esta primera y profunda decisión comienza el perdón. Y no solo comienza, sino que esta decisión debe actualizarse en cada día, y particularmente, en cada perturbación emocional. Por un lado es importante recordar cada día nuestra intención de cambiar interiormente, nuestra apertura al cambio hacia una mentalidad mayor, en momentos de autoconciencia, silencios, meditaciones o prácticas interiores, cualquiera que sea nuestro manera, pero de un modo voluntario, consciente y cotidiano. Por otro lado, además, cada emoción debe de ser atendida desde esta actitud, ha de ser acompañada con este espíritu de cambio profundo. Es como un entrenamiento mental nuevo para que en cada sentimiento no dejemos que la energía emocional sea usurpada por nuestra mente programada para reaccionar como siempre lo ha hecho, sino que en ese mismo instante recordemos nuestra decisión de cambiar. Y no queremos cambiar la emoción en sí, que es un honesto indicativo, un mensajero al que nos abrimos, sino que estamos trabajando para penetrar a la causa interna donde se produjo el sufrimiento.

Este es el perdón en presente. Hay que aprender a honrar nuestra emoción, nuestro sentimiento, y abrazarlo con nuestra conciencia. En ese mismo gesto hay una apertura, una disposición de cambio, una humildad profunda ante la emoción que en otro momento nos hubiera desbordado, pero de la que ahora nos disponemos a aprender.

Es como un reconocer que “no sé”, y que “deseo saber”. Recordemos que hay dos mentes: una de ellas está dispuesta a luchar frente a todo lo que sucede, es la mente que se defiende y parece defenderte, y a la que por supuesto, guiado por una omnipresente cultura del miedo, le has dado todo el poder de dirigir tu vida. La otra mente no impone nada, aprende, se abre, confía y es la verdadera guía de tu evolución. A esta otra mente solo la permites funcionar ocasionalmente, pero te ha hecho pasar tus mejores momentos, en aquellos en los que has podido recordar lo que verdaderamente eres. Ambas mentes no pueden funcionar simultáneamente, y se requiere tu voluntad para cambiar de usar unas gafas a usar las otras. La mente que aprende es la mente que sabe que no sabe, y es la mente que debe de ser constantemente hecha presente por tu decisión consciente. Hay inercia, y por supuesto, es natural experimentar oposición. Esta oposición se hace natural con el paso del tiempo, ¡hasta llegas a perdonarla!

Esto se convierte en una actitud de perdón, una presencia muy enfocada en tu emoción y en tu reacción, y que en lugar de buscar culparte por cada cosa que haces mal, tan solo pretende aprender bajo un nuevo sentido, basado en el silencio, el sentir, en el conocimiento íntimo e intuitivo, no articulado y profundo que surge de tu emoción sentida y hecha tuya.

La culpa dificulta el aprendizaje

Existe un virus en nuestra mente programada llamado culpa. Su misión principal es hacernos sentir que somos malos, incompletos, vulnerables e incapaces. Este virus mental estará muy atento a cada reacción emocional para decirte: “La emoción es mala. No debiste de hacer esto, lo haces todo mal, nunca llegarás a nada, no puedes salir de tu prisión”.

La vida te presenta oportunidades para abrirte al cambio y al aprendizaje en formato de emociones intensas que te informan sobre una discordancia interior, una falta de armonía profunda entre lo que es y tu percepción interna actual. Es el momento en el que puedes cambiar la percepción, el momento en el que es necesario que tu voluntad y tu conciencia estén alineadas. Entonces es cuando suele aparecer el virus de la culpa para intentar hacerte sentir mal, castigarte, minar tu autoestima y atacar tu identidad de modo que asocies definitivamente el castigo a tu aprendizaje.

En vez de aprender de una percepción errónea o programa disfuncional, la culpa te sumirá en la incapacidad con un definitivo “eres malo, no sirves”. Por lo tanto, una de las tareas del perdón es reconocer estos patrones de culpa que se presentan y desestimarlos al darnos cuenta de que solo sirven para hacer difícil nuestra voluntad de cambio interior. Sencillamente, son herramientas que pretenden prolongar los programas erróneos, son los medios de supervivencia del ego.

El instante del cambio

Cuando en uno de estos momentos de perturbación interior, que tan a menudo nos ofrece la vida, somos capaces de abrazar nuestra emoción y de repente encontrar en la persona que hay delante algo distinto, ocurre algo especial que sentimos como auténticamente sagrado. Entiendo por sagrado aquello que apunta hacia lo verdadero.

Ha llegado el conflicto interno con todos sus programas habituales en jauría en pos de atrapar esa energía emocional que aflora, pero esta vez yo estaba preparado, y abrazando la emoción, los programas mentales no han sido atendidos, no han encontrado mi crédito y por tanto no han conseguido alimento. No han sido escuchados porque he decidido cambiar, me he abierto a algo nuevo en este preciso instante: he permanecido presente y he recibido mi emoción. He respirado y en lugar de pensar, he estado atento a mi cuerpo, a mi energía interna, y he dejado que sucediera. He aceptado esta energía y he estado con ello. Tal vez he necesitado entrenamiento antes de llegar a este momento, pero esta vez… ¡ha sucedido!

Entonces, limpio de programas, ahora he decidido ver a la otra persona de otro modo. Mirando más allá de las formas de su cuerpo, más allá de los papeles que representa, más allá de sus defensas y más allá de mis recuerdos de dolor. Muy profundamente he traspasado el sentir del momento y ahora digo internamente: “quiero ver amor, quiero ver belleza”.

Mi conciencia empieza a buscar rasgos de amor, de belleza, de paz, de comunión en la otra persona, y aunque sea por un instante, recuerdo que debajo de todas las apariencias, aquella persona que estoy viendo, en lo profundo, es algo muy familiar, un viejo conocido. Soy yo mismo bajo otra apariencia.

Aquí hablamos de sentir esta experiencia, de desearla, de estar dispuesto a ella. Esto no se puede alcanzar intelectualmente. El perdón es el proceso mediante el cual actualizamos esta experiencia el máximo número de veces posible y nos preparamos cada día para ella. Es un momento sagrado.

Tan profunda e impresionante experiencia, en la que un enemigo ha pasado a ser un amigo en tu conciencia solo por el gesto poderoso de tu voluntad, te hace saber que efectivamente, y tal como indica la física cuántica y la sabiduría milenaria, todo el poder está en tu conciencia. Estás sanando tu mente, y lo que es mejor, estás sanando la mente colectiva al haber transmutado tu punto de conciencia desde una mentalidad que producía separación, sufrimiento y conflicto en otra mentalidad que elige y experimenta ver amor, perdón y comunión.

El proceso

La experiencia que acabo de describir es unos de los objetivos que se plantea el serio estudiante del perdón. Para ello siempre se requiere un entrenamiento en la sensibilidad emocional, en la autoaceptación incondicional –que implica, además de aceptar la emoción, ver cómo llega la culpa y dejar de creer en su castigo- y en el cambio de mentalidad –la integración de las ideas del perdón.

Muchas veces es este último requisito el más difícil: aceptar las ideas del perdón. El perdón dice que eres amor, que todos lo somos, y que podemos experimentarlo si lo deseamos en verdad, estamos dispuestos a compartirnos y somos capaces de soltar las viejas defensas del ego. Claro, estas defensas del ego te las enseñará el mundo de mil maneras y puede ser que al principio te sientas un poco solo en tu propósito de cambio. Sin embargo, un proceso sucede en la persona que trabaja con constancia y profundidad el perdón, pronto siente una especie de apoyo espiritual que le acompaña en sus constantes cambios de percepción. Al decidir dejar tu mente pequeña sumida en programaciones y decidir abrirte una mentalidad mayor, te sientes internamente lleno, va naciendo poco a poco una nueva plenitud, una seguridad interior que te ayuda a ir dejando caer las capas de ego. Has empezado a descubrir lo que eres porque cada día lo sientes. Eres amor.

Los cambios de percepción

El cambio de percepción es una serie de trabajos espirituales que hacemos en la vida cotidiana mientras vamos a la compra, llevamos a los niños al colegio, pagamos las facturas, conducimos al trabajo, nos entrevistamos con clientes, paseamos, hablamos con nuestro jefe, cuidamos a nuestros padres, escuchamos a nuestros hijos o discutimos con nuestra pareja. En todos esos momentos, nuestra voluntad puede regar de conciencia unas escondidas semillas de cambio hacia la una mentalidad más verdadera. Esas semillas aguardan su momento para florecer en cada uno de nosotros.

En cada cambio de percepción que somos capaces de elegir, la respuesta emocional nos sorprende y nos deja marcados: algo ha pasado que no puedo comprender ni explicar. Sé en lo más íntimo que he conectado con los mecanismos profundos del perdón espiritual. El proceso supera con mucho lo explicable. He sido bendecido con una ducha de paz, y sé que algo verdadero ha sucedido.

Antes de comenzar a perdonar, puede ser que leyera y hablara sobre espiritualidad, que acudiera a reuniones y conferencias, que hiciera cursos y terapias. Al perdonar, sin embargo, experimento mi Ser cada día, y eso es verdadera espiritualidad. El perdón es la conexión más profunda que existe entre el Cielo y la tierra, esa que solo puede ocurrir cuando tu mente rompe sus límites y se abre a la plenitud.

La persona que hay delante de ti no está fuera de ti, ni dentro. Sencillamente, ambos sois lo mismo más allá de cualquier forma o papel que estéis representando. Esa persona es tu subconsciente. Ha tomado otra forma, al igual que tú has tomado todas tus formas físicas, emocionales y sociales, y se presenta ante ti en busca de tu reconocimiento. Mediante el cambio de percepción eres capaz de ver la verdad en medio de la aparente confusión, el caos aparente de los cuerpos moviéndose, las culpas, las opiniones, los ataques y las competiciones. Esto sucede, lo puede experimentar cualquiera que sienta la llamada interna de su voluntad, su efecto es transformador y cada vez se hace más profundo en la medida que crece tu conciencia esencial.

Según avanzamos en la práctica del cambio de percepción, la certeza íntima de ser amor se hace firme, profunda, una identidad sin forma ni límites que te hace sentir seguro pese a la incertidumbre. El Ser se hace accesible según te vas limpiando interiormente de miedos, culpas y victimismos. Eres inocente, nada pudo pasar de otro modo, no hay nada que temer, ni que controlar. No hace falta luchar, no hay nada contra lo que luchar. Sentir es descubrir, cambiar es aprender, amar es expresar mi Ser. Mi función es darme completamente a este cambio, mi función es perdonar y en ella radica mi felicidad.

Jorge Lomar Escritor, facilitador y orientador. Co-fundador de la Escuela del Perdón.
Compilado: Anonimo Donoso.


“Mucho tiempo para ser adulto, poco para ser niño”. Entrevista a Christopher Clouder, experto en pedagogía alternativa


[...] El niño debe competir consigo mismo, no con sus compañeros, esa educación emocional les da seguridad y capacidad de colaboración. [...]

Esta entrevista nos enseña tanto sobre la crianza y educación de nuestros hijos que varias amigas mías la tienen colocada en la puerta del frigorífico como JReilly tiene la carta de un hijo a todos los padres del mundo.

Recomiendo a todas las familias que la lean y a todos los responsables de los Ministerios de Educación del mundo que lo apliquen junto con la experiencia de Toshiro Kanamori, porque está claro que OTRA EDUCACIÓN ES POSIBLE, cuando se quiere de verdad y cuando el objetivo es que seamos felices y mejores personas.

El señor tan amigable de la foto es Christopher Clouder, presidente de la Federación de Escuelas Waldorf, e Imma Sanchís quien le entrevistó en La Contra de La Vanguardia el 27-2-2007 le define así:
Es un hombre educadísimo y ponderado que vive para dar a los niños una larga infancia y al mundo jóvenes empáticos con una inteligencia emocional, y por ende intelectual, superior a la media.

Se trata de uno de los educadores más queridos y autorizados para hablar sobre la pedagogía Waldorf: 2.000 escuelas de educación primaria, secundaria y bachillerato y 1.900 de educación infantil en más de 90 países, desde los más desarrollados hasta los menos.

Es una pedagogía, fundada por Rudolf Steiner, figura destacada del pensamiento alemán de principios del siglo XX, que responde a cuestiones clave como qué aprender, cuándo y cómo –de acuerdo con el desarrollo neurológico del niño-, y pretende formar personas emocionalmente preparadas para vivir en armonía.

Esta es la entrevista:

Tengo 60 años. Nací en York y vivo en Sussex, en el sur de Inglaterra. Estoy licenciado en Humanidades y toda mi vida la he dedicado a la pedagogía: ahora formo profesores. Casado, dos hijos y cuatro nietos. Soy un socialdemócrata. Creo que el hombre no es sólo lo físico, sino que también es una entidad espiritual que debe desarrollarse.

El sistema pedagógico Waldorf es todavía hoy revolucionario.
Sí, pese a que lo inició un filósofo austriaco a principios del siglo XX, Rudolf Steiner.

¿En qué se basa?
La idea fundamental es que la educación debe respetar y apoyar el desarrollo fisiológico, psíquico y espiritual del niño. Un buen desarrollo emocional es la garantía para un buen desarrollo intelectual.

Primera fase, de los 0 a los 7 años.
En esta fase los niños se relacionan con el mundo físicamente, el aprendizaje viene a través del juego. Pero lo básico a esta edad es que se sientan arropados y seguros. Todos los niños vienen con talentos, y cuando ellos saben que los adultos a su alrededor respetan esos talentos, pueden hacerlos florecer.

¿Y el aprendizaje más académico?
Más adelante, porque lo importante a esas edades es que los niños sean niños. Hay mucho tiempo para ser adulto y muy poco para ser niño. Fíjese en el desarrollo del cerebro: los niños aprenden a través del movimiento. Un niño sentado en una silla es algo extraño al proceso de aprendizaje.

¿No les enseñan ni a leer ni a escribir?
No. A través del juego se les dan las capacidades del lenguaje para que en la siguiente etapa aprendan rápidamente a leer y escribir. Tienen muchas experiencias de escuchar y de hablar. Lo fundamental es que perciban que aprender es una experiencia alegre, así pasan a la segunda etapa con muchas ganas de aprender.

¿Qué define la etapa de los 7 a los 14?
Lo importante en este periodo no es tanto lo que aprenden como la relación que tienen con lo que aprenden. Porque lo que uno aprende, con el tiempo lo olvida, pero no olvida lo que ha sentido respecto a lo que ha aprendido. Es la etapa de los sentimientos. Según las últimas investigaciones neurológicas pensamos a través de nuestros sentimientos.

¿Qué es lo importante en la pubertad?
Ahora sí, el intelecto, porque es ahora cuando se acercan a las materias de una manera más analítica. Pero durante todas las etapas las actividades artísticas son esenciales y centrales; y en nuestras escuelas viven sin la presión de los exámenes.

¿Y luego se adaptan a las exigencias de la universidad?
No competimos, pero las notas que obtienen y la adaptación a la universidad de los niños educados con este sistema son claramente superiores a la media, y tienen habilidades sociales de tolerancia y de creatividad remarcables según demuestran los estudios realizados en Austria, Suecia y Alemania.

¿Por qué cree que es así?
Porque han adquirido un sentido de la autovalía a través del trabajo artístico y han aprendido a amar el estudio. Es muy importante que los niños tengan desafíos en la educación, pero la educación es integral y no todo se puede examinar, por ejemplo la empatía del niño.

Valor fundamentales para ser feliz.
El niño debe competir consigo mismo, no con sus compañeros, esa educación emocional les da seguridad y capacidad de colaboración.

Cada vez son más los niños con déficit de atención e hiperactivos, ¿por qué?
Son problemas que corresponden a nuestro tiempo. Convertimos a los niños en consumistas. Y el consumo, por definición, nunca se satisface, siempre hay algo mejor, y los niños son muy vulnerables a eso.

Los niños tienen mucho estrés y desde muy jovencitos.
Demasiadas obligaciones. La tensión de medirse con los otros y la que soportan por un suspenso es un drama en su vida.

Ustedes cambian exámenes por atención.
Así es, un profesor sigue a un alumno en las materias principales durante muchos años, no necesita examinarlo para conocer su nivel. Otro punto de estrés es la tecnología moderna, útil y beneficiosa en general. Pero a los niños, expuestos horas y horas frente a pantallas, eso los limita respecto al mundo.

¿Por qué?
El mundo deviene un entretenimiento; esperan que las cosas cambien rápidamente porque eso es lo que ellos ven continuamente en la televisión, ordenadores y videojuegos.

¿Qué es lo más importante que podemos dar los padres?
Ser padre hoy día es difícil, porque la extensión de la familia tradicional se ha perdido y con ella la diversidad de modelos. Y también han perdido el contacto con la naturaleza, que es muy nutritiva para ellos. Mi consejo sería que los padres sean conscientes de que sus hijos necesitan naturaleza y tiempo, porque la palabra que más oyen es corre.

¿Tiempo para ellos y tiempo con ellos?
Sí, en Inglaterra el tiempo que pasan los padres con sus hijos a diario son 12 minutos. Y también necesitan tiempo para desarrollar su imaginación, para aburrirse y para soñar. ¿Me pedía un consejo?

Sí.
Einstein decía que si quieres que tu hijo sea sabio, cuéntale historias; y si quieres que sea más sabio todavía, cuéntale más historias. Cuéntenles a los niños historias cada día, cuentos y más cuentos de hadas.

En la pubertad, ¿cómo tratarlos?
El descubrimiento del amor más allá de la familia es un momento decisivo que el currículo escolar debe tratar dándoles pistas, ofreciéndoles textos literarios de calidad con los que puedan pensar e identificarse.

Lo de siempre, buenos maestros.
Necesitamos buenos educadores, es decir: profesores y padres, las escuelas deben ser centros de relación y de intercambio.

elblogalternativo.com

Científico Mexicano Descubre Fuente Inagotable de Energía Limpia


[...] es capaz de mantener encendida una lámpara de luz por más de 100 años, con la única necesidad de cambiar los focos cuando termina su tiempo de vida. [...]

Este importante descubrimiento de un proceso bioquímico, no solo no fue reconocido en México, sino que la patente fue otorgada por el gobierno ruso.

Aunque surgido de manera accidental cuando investigaba posibles terapias para la de ceguera: glaucoma, retinopatía diabética y degeneración macular provocada por la edad, este descubrimiento está basado en fundamentos científicos.

El experimento surge a partir de una molécula que existe en la piel, el cabello y el recubrimiento de la retina humana, pero que se puede producir artificialmente, (la melanina o polihidroxiindol), es capaz de romper la molécula del agua, separando el oxígeno y el hidrógeno y extrayendo energía de ese proceso.

Solís Herrera dice que su innovación busca generar energía limpia a través del hidrógeno en una lámpara que enciende con el generador Bat-Gen y que puede mantenerse prendida por 100 años.

Después de cuatro años de trámites y pruebas, el gobierno de Rusia otorgó al científico mexicano Arturo Solís Herrera la primera patente en todo el mundo que reconoce la existencia de la fotosíntesis humana.

Este hallazgo permitió elaborar una especie de pila infinita, que el autor llama Bat-Gen, porque funciona al mismo tiempo como una batería recargable y como un generador continuo de energía.

La materia prima de este invento abunda en la naturaleza, pues sus componentes centrales son agua y una molécula que existe en la piel, el cabello y el recubrimiento de la retina humana, pero que se puede producir artificialmente: la melanina o polihidroxiindol.

“Esta sustancia es capaz de romper la molécula del agua (H2O), separando oxígeno e hidrógeno, al mismo tiempo que esa reacción libera energía. Pero lo más revolucionario es que la misma molécula realiza la función inversa, y vuelve a unir el hidrógeno y el oxígeno, para que nuevamente se constituyan como agua, liberando una nueva carga de energía”,
indicó el médico, con especialidad en neurooftalmología del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía.

El ciclo se puede repetir una cantidad incalculable de ocasiones, armando y desarmando la molécula del agua y liberando energía, sin que haya merma, debido a que la propia melanina ayuda a absorber nuevos fotones que están disponibles en el ambiente en las radiaciones electromagnéticas que normalmente nos rodean en todo el planeta, las cuales provienen del sol y del espacio.

Con estos fotones se nutre el repetido evento iónico o eléctrico que ocurre al armar o desarmar las moléculas de H2O. Esta es una manera muy esquemática de explicar lo que ocurre en el interior de la Bat-Gen, la cual es capaz de mantener encendida una lámpara de luz por más de 100 años, con la única necesidad de cambiar los focos cuando termina su tiempo de vida.

Como evidencia de esta afirmación, el doctor Solís tiene, en su laboratorio de Aguascalientes, lámparas que llevan cuatro años encendidas.

El hallazgo no es una fantasía ni aparece de la nada. Desde el punto de vista científico forma parte de la corriente de estudios que busca generar energía limpia a través del hidrógeno, que es el átomo más sencillo del universo, formado por un protón y un electrón.

El proceso del doctor Solís, que fue concebido en su laboratorio privado de la ciudad de Aguascalientes, se encuentra en evaluación desde hace cuatro años en las oficinas de patentes de Estados Unidos, la Unión Europea, China e India. En México se solicitó la patente hace cinco años al Instituto Mexicano de Propiedad Industrial y aún no hay respuesta.

“Hasta ahora he gastado más de 40 mil dólares en abogados y trámites para buscar la patente y ha sido un proceso muy complejo por lo inédito de este hallazgo, que yo mismo llegué a considerar increíble”.
“Pero el otorgamiento de la patente en Rusia le da un aval firme a mi hallazgo y deja el testimonio, con un documento legal, de que este descubrimiento fue hecho en México”,
comenta el investigador, que no trabaja en ninguna universidad.

Ahora los abogados que están tramitando las patentes en Estados Unidos y Europa dicen que seguramente el proceso de protección de propiedad intelectual en sus jurisdicciones se acelerará.

“El descubrimiento surgió de manera accidental cuando investigaba posibles terapias para las tres causas más comunes de ceguera en México: glaucoma, retinopatía diabética y degeneración macular provocada por la edad”,
narra el científico, cuya formación académica es como médico cirujano del IPN, oftalmólogo de la UNAM, maestro en ciencias médicas de la Universidad Autónoma de Aguascalientes y doctor en farmacología de la Universidad de Guadalajara.

“Durante esta investigación detectamos que la melanina poseía propiedades terapéuticas extraordinarias, pero no nos explicábamos cómo podía dar una protección tan constante y tan completa. En 1998 produjimos de manera artificial 20 mililitros de melanina y con ella confirmamos una hipótesis que se había generado poco a poco: que la melanina entregaba hidrógeno a las células de la retina”,
puntualiza el científico.


Frecuencia y Vibración. De Cómo Éstas Crean las Estructuras de la Materia y la Vida


"Si usted quiere encontrar los secretos del universo, piense en términos de energía, frecuencia y vibración". Nikola Tesla

Si queremos entender cómo se crea el mundo material y lo que lo mantiene en un movimiento perpetuo, tenemos que estudiar el lenguaje de los códigos de energía viva de la materia, que son hechos de luz, sonido, frecuencia y vibración.

La mayoría de nosotros sabemos que el mundo material está hecho de materia, pero no entienden la mecánica detrás de él.

La ciencia convencional nos enseñó que el mundo material llegó a la existencia por accidente.

Si estudiamos la ciencia de la materia con suficiente profundidad, eventualmente debemos llegar a la conclusión de que el mundo material no ocurrió por accidente. El hecho de que los físicos puedan describir el Universo utilizando sólo fórmulas matemáticas es una prueba de que un ser divino diseñó y creó el mundo material o externo.

Estas fórmulas no fueron creadas por los científicos, más bien fueron redescubiertas.

La diferencia entre la vibración y frecuencia

Cuando nos fijamos en la frecuencia de la energía y las vibraciones desde la perspectiva de la creación externa, la frecuencia de la energía y las vibraciones tienen sus diferencias.

La frecuencia es el patrón cíclico de ondas escalares que parpadean "encendido" y "apagado". El índice de frecuencia de vibración es determinado por unidades de energía rápida (Partiki) contrayéndose y expandiéndose.

Las unidades partiki son los bloques de construcción más pequeños de la materia, incluso más pequeños que las partículas más pequeñas conocidas por la raza humana. Por esta razón, los científicos modernos aún no son conscientes de las partiki.

Las Partiki están hechas de unidades de energía consciente que actúan como plantilla sobre la cual la conciencia entra en manifestación.

El proceso cuando la energía se contrae hacia el punto neutro se conoce como vibración. El proceso cuando la energía se expande alejándose del punto neutral se conoce como oscilación. La combinación de vibración y oscilación es lo que determina la tasa de frecuencia de vibración (patrón cíclico de ondas escalares) de todas las cosas.

Las ondas escalares son ondas estacionarias que se destellan 'encendiendo' y 'apagando'. Este proceso crea patrones de energía que son procesados por nuestra conciencia y el ADN para crear nuestra realidad externa.

El patrón de energía de encendido y apagado es muy simple, pero sin embargo, tiene un potencial infinito. Este es el misterioso y sorprendente poder de la inteligencia de la Creación.

Cómo funciona la realidad en el nivel más fundamental

Las estructuras básicas de la realidad funcionan de manera similar a cómo funciona una computadora. 

Un ordenador se comunica y es operado a través de la utilización de códigos binarios, que son códigos que consisten de 1 (encendido) y ceros (apagado). Los códigos binarios son muy simples, pero con las combinaciones adecuadas pueden ayudar a las computadoras a crear cosas magníficas

Por ejemplo, cuando pintamos un cuadro utilizando un software informático, el estado central de los colores y formas en la imagen se compone básicamente de unos y ceros.

No vemos nuestra imagen como unos y ceros, porque la unidad de procesamiento central (CPU) y sus contrapartes procesan los códigos binarios como colores y formas. Lo mejor acerca de los códigos binarios es que no hay límites para sus combinaciones.

El siguiente extracto de Fix-Your-Computer-Today.com hace un gran trabajo explicando cómo funcionan los códigos binarios:
  • El código binario funciona mediante la representación de contenidos (letras, símbolos, colores) de una forma que las computadoras lo pueden entender.
  • Esto se realiza rompiendo el contenido en un sistema numérico de dos dígitos "0" y "1". Para lograr esto, las computadoras utilizan impulsos eléctricos apagando y encendiendo para representar estos números de dos dígitos. Esto se puede entender mejor mediante la comprensión de cómo funciona un chip de ordenador.
  • Un chip de computadora está hecho de millones de transistores que actúan como interruptores bastante como lo hace una bombilla en su casa. Si quiere que la luz mueva el interruptor en 'ENCENDIDO' para permitir que fluya la electricidad a través de la bombilla dándole de esa manera, luz, pero si usted lo cambia de nuevo a "APAGADO" la luz desaparece porque la señal eléctrica se interrumpe.
  • El comportamiento de encender y apagar de un chip de computadora es similar en el sentido de que sólo se puede entender dos resultados, "ENCENDIDO" y "APAGADO".
  • Estos resultados se corresponden bien con los dos dígitos del sistema numérico de "1" y "0" descrito mejor como binario ("1" representa a 'encendido' y "0" representa a "apagado").

El proceso simple de utilizar códigos binarios para crear cosas en el hardware de las computadoras es muy similar a la forma en que la Creación crea nuestra realidad externa o mundo material.

El mundo material funciona muy similar a una realidad virtual. En su esencia, el mundo material está hecho de sólo la luz (energía) que parpadea encendiendo y apagando para crear códigos de energía. Este proceso fundamental que implica luz intermitente encendida y apagada se conoce como faseo partiki.

La fase partiki crea patrones de energía, que luego son procesados por nuestra conciencia y el ADN antes de que nos demos cuenta de nuestra existencia en el mundo material. Es en este momento que nosotros estamos engañados a creer que nuestra realidad es de un material sólido.

En realidad, el mundo material está hecho de sólo patrones de energía. Este es el gran secreto del Arte de la Creación.

Si usted está interesado en los secretos de la realidad, le recomiendo la lectura Staradigm porque contiene conocimiento sagrado que le ayudará a entender la realidad a un nivel más profundo.

Las partiki son responsables de crear nuestra realidad externa. 

Es a través de la dinámica de su interacción que los campos electromagnéticos de frecuencia de sonido y los espectros de luz son creados, y la frecuencia y la vibración son traídas a la existencia. La frecuencia y la vibración juegan papeles muy importantes en la creación de las estructuras de la materia porque ayudan a organizar la materia, dándole apariencias y singularidades.

Por esta razón, la frecuencia y la vibración son esenciales para que exista la vida.

Evidencia visual de cómo la frecuencia y la vibración crean la materia y la vida

Los vídeos más abajo hacen un gran trabajo de ilustrar cómo la frecuencia y la vibración organizan la materia en geometrías sagradas y formas:




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